El CH Molina Sport vuelve a reinar en la Copa del Rey de Hockey Línea

El conjunto grancanario sumó su segunda Copa del Rey de manera consecutiva en una emocionante final ante el Espanya que se decidió en favor del Molina con un gol de oro de Jacob Tenemyr (5-4)

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Enorme éxito de organización y deportivo para el hockey línea canario, de la mano del CH Molina Sport que volvió a demostrar su dulce estado de forma que le ha llevado a conquistar los tres últimos títulos oficiales disputados en su disciplina deportiva, todo un logro que coloca al club presidido por Alejandro Molina, como el gran dominador actual de la competición en nuestro país.

La competición arrancaba sin público en las gradas, debido a las medidas sanitarias derivadas de la pandemia por la COVID-19, pero con un ambiente de hockey línea de altos kilates, sobre la pista de un remozado Polideportivo Carlos García San Román engalanado para afrontar un fin de semana cargado de emociones y mucho hockey de alto nivel.

Unos cuartos competidos en los que los favoritos cumplieron con su rol

Imagen de CH Molina Sport

 

Tres Cantos y HC Castellón madrugaban el sábado para abrir el torneo con un encuentro competido en el que los castellonenses presentaron batalla, pero a los que les faltó algo de puntería frente a la meta rival.

Los madrileños mantuvieron el control de un partido en el que Eloi Sin marcó las diferencias para sellar el billete para las semifinales (3-1), donde les esperaba el Espanya HC.

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La jornada matinal del sábado acababa con el último encuentro de cuartos entre el Caja Rural CPLV y el Metropolitano, en un choque muy físico y equilibrado que se desvirtuó en los minutos finales con un 8-2 final que no reflejaba el nivel ofrecido por los bilbaínos, que pagaron caro su bajón final que aprovecharon los pucelanos para lograr un resultado abultado en el electrónico.

Lucha sin cuartel por una plaza en la gran final

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Espanya y Tres Cantos medían fuerzas el sábado por la tarde en la primera de las semifinales, en la que los madrileños fueron capaces de reponerse del parcial inicial de 2-0 de los baleares, para apretar al máximo una eliminatoria en la que los subcampeones de la temporada pasada jugaron mejor sus cartas para asegurarse un puesto en la gran final, tras imponerse por un ajustado 4-3.

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En la segunda semifinal le tocaba el turno al anfitrión, el CH Molina Sport, herido por la reciente derrota liguera en Valladolid y que no tardaba en demostrar al CPLV su motivación extra en un partido brillante de los hombres de Andreu Tomàs, que dominaron el tempo del partido y sacaron su pegada para asegurar la reedición de la final de la temporada pasada, tras imponerse por 5-1 a su rival.

El aperitivo de la final de consolación

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Caja Rural CPLV y Tres Cantos pasaban el trago amargo de tener que disputar la final de consolación, en un encuentro intenso, en el que no faltó la emoción, demostrando ambos equipos su espíritu competitivo hasta el final, si bien Tres Cantos fue capaz de manejar mejor el choque para despedirse del torneo del KO con un nuevo triunfo que les permitía ser los meritorios terceros clasificados de la competición.

Una final para la historia

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CH Molina Sport y Espanya HC reeditaban la final de la temporada pasada, en un choque de trenes eléctrico, en uno de los partidos más emocionantes, intensos y espectaculares de los últimos tiempos, en el que el anfitrión tuvo que tirar de emoción y de coraje para remontar un 2-4 en contra a falta de 6 minutos para el fina.

Andreu Tomàs detenía el tiempo en busca de una táctica suicida que les permitiese hacer realidad lo que parecía imposible. Tenemyr aparecía en escena un minuto después para meter al equipo en el partido con una asistencia que el propio Andreu se encargaba de transformar en el 3-4 y el sueco obraba el milagro a 30″ del final al empalar a la red el pase medido de Chuck Baldwin, que ejercía de Cid Campeador con su mano fracturada con una asistencia de lujo para forzar la prórroga (4-4).

La tensión del gol de oro se palmaba en el ambiente, pero Adam Schejbal salvaba la primera y única ocasión de los baleares con una parada antológica, pero los grancanarios lograrían embotellar al Espanya en su área, hasta que Josep Tomàs sacaba a relucir su varita de mago sirviendo en bandeja a Tenemyr el honor de anotar el gol que daba la segunda Copa del Rey de su historia al CH Molina Sport (5-4).

El meta eslovaco, Martin Antala era galardonado con el trofeo al mejor portero de la competición y Jacob Tenemyr se consagraba como el MVP de un torneo inolvidable, de los que hacen afición y que engrandecen el hockey línea de las islas, en un duelo insular para el recuerdo.

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